Levanten la mano quienes vieron venir esta colaboración. Aston Martin ha presentado un todoterreno militar conceptual y ficticio para la saga de videojuegos Call of Duty. Se llama Dreadnought y representa un proyecto muy inesperado para la marca británica.
Por supuesto, el Dreadnought solo existe dentro del universo del popular shooter. Sin embargo, se construyó un modelo físico a escala real que se exhibió en el festival Fanatics Fest de Nueva York.
Según Aston Martin, el Dreadnought “combina prestaciones de nivel supercoche, tecnología avanzada de blindaje y sistemas inteligentes adaptativos para operaciones de combate en una sola forma impactante, donde cada elemento está diseñado para ejecutar misiones tácticas de élite”.
El concepto está propulsado —al menos en teoría— por un motor V12.
A pesar de su temática militar, el vehículo conserva el lujo característico de Aston Martin. El interior combina fibra de carbono con tejido espiga y cuero Oxford Tan, materiales que difícilmente se considerarían esenciales en un campo de batalla, pero que subrayan a la perfección el carácter de la marca.
La forma más sencilla de reconocer el ADN de Aston Martin en este todoterreno es su frontal, que recuerda a los modelos V8 Vantage de los años 70 y 80. La carrocería está acabada en una versión mate y discreta del icónico British Racing Green de la marca, mientras que la tapa del maletero incorpora un prominente spoiler tipo ducktail.
En conjunto, el vehículo se parece mucho al icónico Warthog militar de la saga Halo, solo que con techo y emblemas de Aston Martin. El nombre Dreadnought hace referencia al legendario acorazado británico HMS Dreadnought.
La conexión entre un vehículo de este tipo y la imagen tradicional de Aston Martin como fabricante de elegantes y lujosos deportivos no es inmediatamente evidente. Sin embargo, su director creativo, Marek Reichman, lo ve de otra manera.
Asegura que, al crear el Dreadnought, imaginó el todoterreno “circulando por las calles de Nueva York” y “avanzando a toda velocidad por carreteras inundadas por el monzón en Mumbai”. También señaló: “El Dreadnought es inequívocamente un Aston Martin, solo que llevado al máximo absoluto”.
Este tipo de colaboraciones ya se han dado antes. En 2012, en el punto álgido de la popularidad de Call of Duty, los desarrolladores del juego se asociaron con Jeep para lanzar una versión especial del Wrangler.
Aquella colaboración parecía bastante natural. Del mismo modo, es fácil imaginar a Activision aliándose con Ineos para colocar un Grenadier en Call of Duty.
En ese contexto, el Aston Martin Dreadnought parece un proyecto bastante sorprendente. Podría tratarse simplemente de una llamativa acción de marketing, o tal vez de una sutil pista de que las futuras versiones del crossover DBX serán aún más agresivas y orientadas al off-road.



